El brillo de las estrellas

La astronomía tiene un problema: los objetos que se desean investigar no son directamente tangibles, como en el caso de los objetos en física, química o biología. Como resultado, la medición de estrellas no es tan fácil como determinar el peso de un cuerpo o el contenido de un líquido. Definitivamente, el brillo de una estrella suena, y en realidad es, mucho más complicado.

La fotometría juega un papel importante. El brillo de una estrella está indicado por categorías de tamaño. Similar a un identificador de temperatura, hay un cero (0) con valores positivos y negativos. La unidad en la cual se miden esos números, se llama magnitud (mag o m).

El brillo aparente de las estrellas

Cuando observamos el cielo por la noche, el brillo de las estrellas no es el mismo. Lo que vemos es su brillo aparente.

Hace más de 2.000 años, el astrónomo griego Hiparco dispuso las estrellas de acuerdo a categorías de tamaño, que iban de 1 a 6. Las estrellas de la clase 6 pueden ser vistas a simple vista en una noche sin Luna.

Desde la antigüedad han habido muchos cambios en la óptica. Telescopios mejores nos han permitido ver estrellas que no podíamos ver a simple vista. El telescopio Hubble, por ejemplo, nos permite ver las estrellas de hasta 31 mag.

La diferencia de brillo entre dos estrellas no es arbitrario. El brillo de las estrellas es logarígmico, y el brillo entre dos categorías de tamaño puede variar en un factor de 2,512. Asi que una estrella con mag 1, es 2,512 veces más brillante que una con una categoría de 2 mag, y 6,31 veces más brillante que una estrella de categoría 3 mag.

Algunas estrellas y planetas son más brillantes que la primera clase, por lo que son introducidas en el área negativa de la escala. Sirio o Sirius es la estrella más brillante del cielo con -1,46 mag. Martes y Júpiter se encuentra a -2,8 mag, mientras Venus parece ser aún más brillante con -4,4 mag. Nuestro Sol y la Luna llena tienen -12,7 mag.

El brillo absoluto de las estrellas

El brillo aparente no nos dice nada sobre cuál es el verdadero brillo de esa estrella. Si el observador conoce la distancia a la que se encuentra esa estrella de la Tierra, podrá estimar su brillo absoluto. Si todas las estrellas estuvieran a la misma distancia de nosotros, podríamos confiar en el brillo aparente de su brillo absoluto. Como norma se estableció la unidad de 10 parsec = 32.6 años luz. Por lo tanto, se podría calcular el brillo de la estrella, si estuviera a 32.6 años luz de la Tierra.

Podemos usar esta norma para entender el brillo absoluto. Con ayuda del brillo aparente, podemos calcular el brillo absoluto. Este cálculo se representa en magnitud, M. Nuestro Sol tiene una magnitud de 4.8M. Sirio o Sirius tiene una magnitud de 1.4M, y como resultado, es más brillante que nuestro Sol, pero parece menos brillante ya que está más lejos.

Con estos conocimientos, incluso los aficionados de las estrellas que aún no habían considerado su magnitud, tendrán una perspectiva diferente durante su próxima observación.

Fuente: NASA