Historias sobre las constelaciones

Erase una vez un unicornio, un fénix y un centauro. Todos ellos han tenido durante mucho tiempo algo en común…sus nombres honran a tres de las 88 constelaciones, las cuales fueron especificadas en 1922 por la Unión Internacional Astronómica. Pero, ¿cómo llegaron a ser constelaciones?

Astronomía esférica

Desde la Tierra, vemos que las estrellas más brillantes del cielo crean formas e imágenes, a pesar de que cada cuerpo celeste se encuentra a diferentes distancias de nuestro planeta. Esta medida puramente bidimensional del cielo nocturno se llama astronomía esférica, lo que en términos de constelaciones de estrellas son designados asterismos.

Desde la Edad de Piedra, el cielo nocturo ha servido como una importantísima ayuda en la orientación de diversas culturas. Con el paso de los años, las constelaciones han ayudado a determinar los momentos de la cosecha y la siembra. Se ha creado un ritmo en la vida de las personas y se ha creado un calendario que incluso sirve como medio de navegación en alta mar.

El nombre de 48 de las constelaciones que conocemos hoy en día provienen de la antigua Grecia, más concretamente del catálogo de las constelaciones de Ptolomeo. No es de extrañar, que los nombre de Casiopea, Perseo o Hydra, provengan de la mitología griega, sobreviviendo a los imperios y a las distintas épocas.

Muchos han sido los intentos para cambiar estas constelaciones por razones religiosas o políticas. El zodiaco “pagano” como Escorpio o Libra, que se remontan a la época Babilónica y del antiguo Egipto, fue el foco de Julius Schiller en 1627, que quiso reemplazarlos por cada uno de los doce apóstoles. Tales intentos, así como cambiarlos por nombres de gobernantes, fueron al final infructuosos. Una de estas históricas constelaciones fue introducida en 1777 en honor al rey polaco Stanislaus Pniotowski, llamado el Tauro Real de Poniatowski.

Aprender a reconocer las constelaciones

La constelación más famosas es La Osa Mayor. Para encontrar estrellas y constelaciones, debemos armarnos de paciencia. Tan sólo con reconocer alguno de los principales cuerpos celestes, es suficiente para orientarse en el cielo nocturno, pero si no, hoy en día existen multitud de aplicaciones, tales como Universe2go, que hacen que sea más fácil y divertido observar las estrellas.

 

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