Contaminación lumínica – Cuando la noche se convierte en día

Aquellos que observen el cielo por la noche tratando de identificar las estrellas, a veces podrán sentirse decepcionados, especialmente si viven en una gran ciudad. Debido a la luz artificial, el cielo nocturno es más brillante y por lo tanto, no se pueden ver bien las estrellas. Esta cuestión es muy desconcertante ya que cada vez se está urbanizando más, sobre todo en el mundo occidental, y esto impide que podamos ver las estrellas en un cielo oscuro.

La contaminación lumínica oscurece las estrellas

Cuando hablamos de contaminación lumínica, no significa que la misma luz esté sucia. La luz inunda los paisajes de nuestro mundo para ahogar la belleza del cielo nocturno. El resultado es un cielo nocturno, que tenderá con el tiempo a desaparecer y que es casi imposible ver en las grandes ciudades.

El problema es generalizado, desde Beijing a Boston. Cada vez más áreas de viviendas, industrias y alumbrado público se han asegurado en las últimas décadas, ser una fuente creciente de luz artificial. No sólo las estrellas, sino también las nebulosas o incluso la Vía Láctea, están empezando a ser cada vez más difíciles de reconocer. Lo mismo se aplica a los asteroides que pasan a corta distancia de la Tierra. Además, nuestra capacidad para ver el cielo nocturno no es el único efecto secundario del aumento de la contaminación lumínica. Los ecosistemas de todo el mundo y también los animales, se ven afectados por la contaminación lumínica. Los ritmos diurnos y nocturnos, tanto los de los seres humanos como los de los animales, se ven influenciados por la iluminación artificial.

Los parques de estrellas defienden la oscuridad

Muchas asociaciones, clubes y otros grupos, desean ser el contrapeso de la creciente contaminación lumínica. Como resultado, cada vez se están creando más parques de estrellas o parques de cielo oscuro. Todos comparten el objetivo de usar la astronomía para luchar contra la contaminación lumínica. Los parques de cielo oscuro cuentan con normas muy estrictas en lo que a la iluminación se refiere, tales como la utilización de accesorios de iluminación que no brillan hacia arriba sino hacia abajo, y usar luz cálida en contraposición de la luz azul.

Pero todos podemos aportar nuestro granito de arena para luchar contra la contaminación lumínica. Una idea podría ser escribir una petición a nuestro alcalde, para que se iluminen mejor las calles. Así, podremos salir a disfrutar ese manto de estrellas que tanto queremos.

Más información en: Dark Sky

Fuente: Información cortesía de Marc Imhoff de la NASA GSFC y Christopher Elvidge de la NOAA NGDC. Imagen por Craig Mayhew y Robert Simmon, NASA GSFC